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SUICIDIO EN ÁREAS RURALES

DEFINICIÓN

El suicidio se define como el acto de quitarse la vida, intencionalmente. Los datos de la Organización Mundial de la Salud, señalan que la mortalidad por suicidios, va en aumento y se ubica entre las diez primeras causas de muerte.
Varios trabajos diferencian la explicación y el abordaje de los suicidios en zonas urbanas y en zonas rurales, existiendo en la ruralidad, mayor riesgo de suicidio que en las áreas urbanas.

CARACTERÍSTICAS DEL SUICIDIO EN ZONAS RURALES

A nivel mundial entre las características de los suicidios en zonas rurales se encuentran: el empleo de pesticidas como método, una menor frecuencia de trastornos psiquiátricos y de personalidad, poca relación con diagnósticos previos de depresión, menor relación con el uso de sustancias psicoactivas y trastornos de la personalidad y una mayor probabilidad de tener como eventos vitales adversos la separación de la pareja y enfermedades físicas graves.

A pesar de los cambios cuantitativos, y en algunos casos cualitativos, que han ocurrido en las sociedades rurales latinoamericanas durante las últimas dos décadas, la visión dominante urbana, sigue mirando a lo rural, como una “zona idílica” sin relaciones de poder, sin conflictividad socia que ha logrado mantener un “paraiso terrenal” a lo largo del tiempo. El proyecto desarrollista, como una fase del proceso de modernización, iniciado en América Latina desde el periódo de la posguerra, más allá del cambio que ha producido en los patrones de consumo, la estructura social y demográfica e identidades culturales, ha creado un estado de desesperanza y desilusión en las zonas rurales de América Latina.

Los modelos modernizadores aplicados en varios países de la región, a la par de crear una ilusión de progreso desde un pasado rural “atrasado” y agrario, provocaron una creciente expectativa de éxito económico individual.

Por otro lado, el imaginario hegemónico de la identidad masculina está vinculado a aquel que es heterosexualmente activo y proveedor económico. En el actual contexto, no muchos hombres pueden alcanzar la segunda característica. El suicidio podría además ser un modo de responder a los cambios y las transformaciones que ha tenido el rol masculino, como consecuencia de los procesos históricos locales y nacionales, obliga a la construcción de una masculinidad diferente en sociedades machistas.

MODELO EXPLICATIVO DEL SUICIDIO

Los modelos occidentales, para comprender y prevenir el suicidio, no son útiles en zonas rurales. En estas localidades, los suicidios impulsivos deben ser entendidos como un “Grito de dolor”, una ilusoria búsqueda de una “puerta de escape”. Y, son provocados por reacciones de impotencia aprendidas, en un contexto de sociedades suicidógenas, familias con problemas de comunicación, baja autoestima, mal manejo de experiencias adversas, factores genéticos, etc.


Un modelo adecuado debe reconocer los factores biológicos, individuales, familiares, comunitarios y sociales, que contribuyen al acto impulsivo del suicidio.

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MODELO MULTIDISCIPLINARIO PARA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO

El modelo de prevención incluye una intervención multisectorial, en la que participan los diseñadores de políticas a nivel nacional, el poder político a nivel local, las instituciones educativas, los servicios de salud y los medios de familia, trabajando en equipo con educadores de la salud, trabajadores sociales, salubristas y especialistas en salud mental.
El trabajo del médico familiar se basa en el fortalecimiento de los cinco vectores para la promoción de la resiliencia en sociedades de carencia, donde los cambios económicos y sociales necesitan más de una generación para producirse.
Los vectores representan las distintas puertas de acceso al sistema familiar. Cada vector brinda una perspetiva diferente desde la cual mirar, comprender y, por lo tanto, crear intervenciones de recuperación y cambio. Estas perspectivas mantie nen la circularidad de los ciclos vitales. El síntoma (malestar, enfermedad, disfunción, etc.) está apoyado sobre y sostenido por estos cinco vectores.
De esta manera, problemas pequeños pueden tener un gran impacto a nivel social o a nivel individual y pueden llevar a desenlaces fatales como la muerte o el suicido de alguien; en contraparte, el cambio de políticas, una acción de gran impacto, puede ofrecer resultados pequeños, como ayudar a prevenir un suicidio.

1.VECTOR CONSTRUCCIÓN DE LA REALIDAD

La construcción de la realidad condiciona la forma de percibirla y de vivirla. Se trata de un acuerdo intersubjetivo del individuo anclado en sus sistemas ecológico y social; en los cuales múltiples factores establecen un sistema de creencias, interpretaciones, atribuciones de significados, perspectivas y de los mitos que sostienen y sustentan a la familia.
Comprender la realidad de segundo orden, que ha sido asumida como realidad de primer orden, permite reenmarcar su contenido. La construcción terapéutica de la realidad es creada para modificar de manera rápida y eficaz esas secuencias reiteradas de hechos y pautas disfuncionales de interacción.
A través del diálogo, la lectura, “el lenguajear”, se conoce esta construcción propia de cada sistema familiar, y se puede entregar a la población nuevos significados de estos circuitos disfuncionales de interacción, que congelan el problema y complican resolverlo.

2.VECTOR DE LA INTERACCIÓN FAMILIAR

La comunicación humana define el aspecto relacional entre los miembros de la familia y nos orienta sobre su tendencia homeostática o de perpetuación del status quo. Esta interacción puede reproducir circularmente su propio origen y así autoperpetuarse (círculo vicioso, como ocurre con la violencia), o simplemente permitir que las propiedades emergentes del sistema lo orienten hacia un nuevo estado (círculo virtuoso, propio de los ciclos de cambio).
El trabajo terapéutico es orientar a que el adolescente identifique las opciones de cambio que tiene en su entorno, una actividad que es de descubrimiento.

3.VECTOR ESTRUCTURA

Todo sistema familiar tiene una fotográfica particular, que busca representar el equilibrio familiar. El terapeuta deberá identificar las pautas transaccionales (de qué manera, cuándo y con quién relacionarse) que regulan la conducta de los miembros de la familia. Los elementos básicos que hacen a la organización son: jerarquías, reglas de comunicación y comportamiento, triangulaciones, manejo del poder, afecto y control del comportamiento. La utilidad de este vector es que ofrece un sistema de coordenadas que permite moverse en el sistema familiar.

4.VECTOR AUTOESTIMA E IDENTIDAD COMPLEMENTARIA

Una de las principales dificultades que enfrentan los sistemas humanos en carencia es la pobreza de la autoestima. La presencia de un “otro representativo” permite que en la adversidad exista un horizonte que entrega un “para qué vivir”. Esta interacción sigue las mismas reglas de comunicación que cualquier otra experiencia humana, mediante la interacción verbal y no verbal que va influenciando en las conductas diarias, además de la capacidad para enfrentar, sobreponerse y salir fortalecido y enriquecido a pesar de las experiencias devastadoras.
En la tarea terapéutica, modelos de vida diferentes pueden ocupar simbólicamente, el espacio “delegado” para ese otro significativo.

5.VECTOR CICLO VITAL DE LA FAMILIA Y EVOLUCIÓN HACIA LA INDIVIDUALIZACIÓN

Identificar el ciclo vital familiar, así como el de cada miembro de la familia, nos hace comprender el proceso de diferenciación, evolución e individualización o autorrealización.
Este proceso transforma a cada miembro de la familia y al sistema, lo que hace que influya en la sociedad.
Los ciclos vitales familiares corresponden a factores propios de cada sistema, a su contexto y su historia, no se pueden universalizar. La normatización de los eventos de cada ciclo debe ser orientada sobre las experiencias más resilientes del contexto local.

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